¿POR QUÉ CREEMOS QUE EL PROBLEMA DE LA SEGURIDAD SE RESUELVE CON MÁS POLICÍA?

Argentina atraviesa un contexto conflictivo de las Fuerzas de Seguridad donde la Policía Bonaerense viene jugando un rol casi protagónico.

El sábado en La Lechuza, nos comunicamos con el licenciado en Trabajo Social, Paolo Ligutti, quien se ha especializado en las temáticas de disciplinamiento y castigo social por partes de las fuerzas públicas.

Es un ambiente bastante complejo y en total dinamismo el que está viviendo el país, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, para poner en debate el rol de las Fuerzas de Seguridad. Efectivos de la Policía Bonarense salieron en la jornada de ayer a reclamar un aumento salarial, justo y necesario, pero se dirigieron hacia la residencia del Presidente, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con sus armas y vehículos, generando un enérgico repudio en sectores políticos y de derechos humanos. El reclamo salarial fue atendido por el Gobernador Axel Kicillof en la mañana de hoy, no obstante muchos sectores mantuvieron su postura y continuaron con las protestas.

A este clima tenso se le suma otra situación: Se confirmó que el cuerpo hallado en Villarino era de Facundo Astudillo Castro, joven visto por última vez en un operativo de la Policía Bonaerense, y donde las pruebas presentadas por la querella, apuntan a que un grupo de agentes policiales están implicados en su desaparición y posible asesinato.

Previo a los reclamos de las últimas 72 horas, Paolo “Chato” Ligutti, estuvo conversando en Estamos a Favor recordó a la bonaerense es “la misma fuerza que estuvo involucrada en el caso de José Luis cabezas, la misma fuerza que durante los noventa adquirió el mote de maldita policía”. Expresó que independientemente del caso de Facundo Castro, la pregunta siempre está en qué hacer con la Fuerza Pública y que tienen que hacer sus integrantes.

Paolo señaló que es importante pensar acciones para el hoy “mientras tanto, los efectos de las políticas de seguridad lo pagan los pibes, como Facundo Castro, un pibe como Mauricio Atencio o Carlos Ochoa en la provincia de San Juan”.

El caso de Santiago Maldonado y Facundo Castro, llevan consigo operativos similares “Veo un patrón de comportamiento que es el mismo, que es el ocultamiento, la invisibilización, el silenciamiento, los traslados del cuerpo”. Remarcó que la Bonaerense mantiene su “memoria institucional” y que les molesta “tener que compartir poder y la gestión de los ilegalismos”.

“Lo que vemos como vulneración de los Derechos Humanos por parte de las Fuerzas de Seguridad en medio de la pandemia es en realidad el modo de hacer de la policía y es una constante.”

Se detuvo en el artículo 297 del Decreto presidencial que instauró el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, donde se expresa que todo comportamiento que excedan esta normativa son considerados delitos contra la Seguridad Pública “me parece que esta figura habilita un marco de acciones y atribuciones en manos de la policía, como procesar por Flagrancia a unos pibes jugando en una plaza”.

Se refirió también al modelo de Policiamiento “la idea de que todos los temas de seguridad deben pasar por la Policía”. Y añadió que los delitos que menos daños hacen no son los menores, como los hurtos “En San Juan tenemos un policía cada 160 habitantes. San Juan gestiona su seguridad con medios policiales”.

“Los Derechos Humanos no están en vistas en la política de seguridad”.

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