“SIEMPRE TERMINA EXPRESÁNDOSE LA VIOLENCIA Y EL MALTRATO DE TODA UNA SOCIEDAD EN EL CUERPO DE UNA MUJER”

En una nueva columna de psicología de la mano de la licenciada Ana Grynszpan, conversamos sobre la dependencia emocional y su relación con las construcciones patriarcales que recaen sobre las mujeres y el resto de la sociedad.

Estos temas los abordó en el marco del encuentro realizado por el Ministerio de Turismo, para trabajar en conjunto con las candidatas a embajadoras de cada departamento, y en los que se dejó de lado el desfile de presentación que se hacia cada año, y se dispuso espacios de reflexión, formación y debate.

Así es como partió en primera instancia, visibilizando que el pensamiento patriarcal o patriarcado siempre suele asociarse a los varones, cuando es un sistema de creencias, leyes y costumbres que ubican al varón por encima de las mujeres, pero que afecta a todas las personas de una sociedad.

En uno de los talleres dictados, se definió a la familia como un “conjunto de personas que se encuentran relacionándose, siempre desde el placer”, rompiendo con mandatos de géneros, biologicistas y culturales “cuando no hay placer hay que empezar a pensar como reconstruir los vínculos familiares”.

Otro de los espacios de debate tenia que ver con aspectos legales y jurídicos, donde se remarcó que hace años, la violencia hacia mujeres era legal y justificada por las instituciones del Estado. También en este espacio, se pudo poner en evidencia que hay un gran número de personas que trabajan en zonas rurales, son mujeres.

Sobre dependencia emocional, Ana la definió como una idea que no es individual, y que atraviesa mayormente a mujeres, en situaciones como la pareja, a la que no pueden “soltar” o separarse “si bien es un fenómeno que le pasa mayormente a mujeres, he conocido varones dependientemente emocionales”.

Esto tiene que ver con una concepción del amor que lastima, y estadísticamente son las mujeres las mas afectadas, pero no excluye a varones “la construcción en la pareja es muchísimo mas compleja que pensar en mariposas”.

Además de la etapa de enamoramiento, surge otra que tiene que ver con que el novio o novia tiene defectos. Ana mencionó que hay dos acciones que se pueden realizar: aceptar esos defectos o diferencias de la otra persona, o retirarse. “Culturalmente nos han enseñado que esto no es así, y que si tiene cosas que no me gusta las tiene que cambiar y adaptarse a lo que me guste”, y ahí aparecen las crisis.

“Nosotros hablamos de tres personas en la pareja: Pedro, María y la pareja. Lo que pone María a la pareja o lo que pone Pedro, no son ni María ni Pedro completamente” y explicó que hay espacios que siguen perteneciendo a cada uno por privado. La dependencia emocional surge “cuando tengo esta idea errónea y peligrosa de que el otro está acá para completarme”.

Esto no es solo emocional, sino que hay sustrato químico, que es complicado de controlar. “Tenemos que reaprender maneras de querer, reaprender maneras de amar”. Y agregó que “en estos casos hay que empezar a poner la cabeza (por encima del ‘corazón’)”.

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