EL DESAFÍO DE ENSEÑAR, APRENDER Y RENDIR EN LA VIRTUALIDAD

La pandemia llegó sin dejar espacios para coordinar acciones en la virtualidad y las decisiones inmediatas que tuvieron que tomar autoridades de los establecimientos educativos, docentes y estudiantes, han dejado en evidencia en panorama en el que se encuentra la educación del país.  Para conocer la mirada de una docente universitaria, el estudiante universitario Leandro Porcel conversó con La Lechuza y entrevistó a Cecilia Vila, profesora y licenciada en Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales.

 

No hubo tiempo de planificaciones ni proyecciones. Desde los Jardines de Infantes hasta las Universidades e institutos terciarios, todas las comunidades educativas tuvieron que adaptarse inmediatamente a lo que conocemos como virtualidad. En meses el sistema educativo de nuestro país dejó a la vista falencias y demandas al descubierto, como también nuevas propuestas y dinámicas para trabajar a futuro.

En este contexto, Leandro Porcel, estudiante de Comunicación Social aprovechó el regreso a clases (virtuales, por supuesto) y conversó con Cecilia Vila, docente de la carrera que relató cómo vivió desde su lugar, los procesos de enseñanza-aprendizaje.

La Universidad Nacional de San Juan ya contaba con una plataforma de educación a distancia. El contexto actual obligó a que los contenidos de las clases y exámenes se trasladasen a este medio “Hemos tenido que pensar estrategias que no tengan que orientar hacer la clase en sincronía, aunque si trabajamos con videoconferencias, pero también otro tipo de actividades y ejercicios más sencillo de resolver de manera individual en sus casas”.

Cecilia Vila estima que una vez que termine la cuarentena se apelara a una bimodalidad entre la virtualidad y la presencialidad “lo que ha hecho la UNSJ de poner a disposición un conjunto de plataformas para no perder ese espacio áulico (aunque esté definido por las mediaciones y mediatizaciones tecnológicas) ha ayudado a que el proceso no se vea interrumpido” y agregó que esta bimodalidad puede ser “provechoso” especialmente para estudiantes de departamentos alejados, o quienes tienen inconvenientes para realizar el cursado presencial de manera constante”.

Sobre los exámenes comentó que han tenido que realizar cambios sustanciales “me toca estar en asignaturas de tipo teóricas y tenemos que estar dispuestos a que probablemente los exámenes duren un tiempo más que el presencial, porque  muchas veces los problemas de conexión interrumpen la interacción”. Señaló como favorable el hecho de que estudiantes han utilizado las plataformas para exponer sus resúmenes y trabajos, pero comentó que vivió esta experiencia como “agotadora.”

Leandro desde su lugar de estudiante también se expresó al respecto de la adaptación de contenidos “el contexto no demanda exigencias, demanda contención”.

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