“Ahora hay voces civiles y eclesiásticas que hablan de una malentendida necesidad de reconciliación o de olvido”

Escuchar/Descargar entrevista completa a Roberto Mural

En un comunicado, el grupo Curas en la Opción por los Pobres asegura que hoy “hay voces -civiles y eclesiásticas- que hablan de una malentendida necesidad de reconciliación o de olvido” y que “hay voces que hablan de venganza confundiéndola con justicia”.

En declaraciones a Informativo FARCO, el padre Roberto Mural, cura párroco de la localidad riojana de Ulapes e integrante del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres aseguró que aquella dictadura no fue sólo obra de un grupo de militares, sino que fue impulsada por sectores empresariales y bendecida por integrantes de la Iglesia Católica. “Después de 40 años queda claro que no fue un golpe de ´unos loquitos´que salieron de los cuarteles. Fue un plan organizado, planeado económicamente con el aval de gran parte del empresariado civil y de algunos jerarcas de la Iglesia”, sintetizó.

En el comunicado, el grupo de curas expresó su preocupación por los intentos de reflotar hoy algunas políticas del pasado. Mural, alertó sobre la situación actual que atraviesan los sectores sociales más desfavorecidos a través de ajuste, despidos y aumentos.

“Como curas en opción por los pobres queremos asociarnos al coro nacional e internacional que grita el ¡nunca más!, unirnos a los que hoy estamos atentos ante todo intento de reflotar algunas o muchas políticas pasadas, y comprometernos a contribuir a seguir poniendo cimientos en la búsqueda de memoria, verdad y justicia”, expresaron a través del documento.


Documento completo

A 40 años del golpe genocida del 24 de marzo de 1976

El próximo 24 de marzo se conmemoran 40 años del golpe cívico-eclesiastico-empresarial-militar.
Este sangriento golpe de estado enlutó nuestra patria y nuestra historia. Y a pesar de los insistentes clamores por el ¡nunca más!, hemos entrado en una etapa donde corre peligro el camino de memoria, verdad y justicia re-emprendido en los últimos doce años.
· Hay voces -civiles y eclesiásticas- que hablan de una malentendida necesidad de reconciliación o de olvido;
· Hay voces que hablan de venganza confundiéndola con justicia;
· Hay voces que insisten en la necesidad de una supuesta justicia completa que reflota la perversa teoría de los dos demonios;
· Hay voces que ignoran o disimulan los crímenes de lesa humanidad expresadas en propuestas de conmutación de penas, o proponiendo prisión domiciliaria, argumentando la edad de los genocidas.
Hace 40 años la complicidad empresaria, eclesiástica, periodística y militar puso en marcha el aparato de la muerte: desapariciones forzadas, secuestros y torturas, personas arrojadas al río en pleno vuelo , campos clandestinos de detención, apropiación de niños y bienes personales de los secuestrados.
Y también muerte por la imposición de un modelo económico que provocó la concentración de las riquezas en unas pocas manos, las manos de los sectores más ricos que entonces aplaudían -igual que ahora-, muerte por la entrega de nuestra soberanía, por la imposición de una deuda injusta y odiosa que continua amenazando nuestro futuro.
Y finalmente muerte por una guerra absurda y sin sentido que utilizó como pretexto nuestro justo reclamo por las Malvinas e Islas del Atlántico Sur.
Aprovechando una fenomenal campaña en los medios de comunicación y la complicidad económica, la dictadura cívico-eclesiástica-empresarial-militar nos sumergió en una “noche oscura” de genocidio y miedo. Por su propia impericia, crímenes e impunidad, y por la lucha de, tantos entre los que queremos hacer memoria de las Madres y Abuelas, o de Obispos como Jaime De Nevares, Miguel Esteban Hesayne y Jorge Novak y también del obispo mártir Enrique Angelelli, la dictadura se resquebrajó hasta finalmente ser derrotada. Derrota que nunca es definitiva, como basta ver en muchas actitudes, nombres y políticas del gobierno actual que ya hemos denunciado en las cartas al Pueblo de Dios Nº 1 y 2.
Como curas en opción por los pobres queremos asociarnos al coro nacional e internacional que grita el ¡nunca más!, unirnos a los que hoy estamos atentos ante todo intento de reflotar algunas o muchas políticas pasadas, y comprometernos a contribuir a seguir poniendo cimientos en la búsqueda de memoria, verdad y justicia.


Fuente:
“Ahora hay voces civiles y eclesiásticas que hablan de una malentendida necesidad de reconciliación o de olvido”

admin
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Compartí en tus redes sociales
Etiquetas: